sábado, 21 de junio de 2025
4ºB
Mª CARMEN
Vive una solterona siempre enfadada cuyo deporte favorito es "el cotilleo" (lo que no sabe se lo inventa)
3ºB
PACO
El propietario lo vendió a una gestoría administrativa de cierta enjundia. Trabajan con Pymes y con autónomos.
2ºB
JOSE ANTONIO
Vive una pareja, Nina es alemana y Mario es brasileño. Como la noche y el día. Ella está encoñ...., él no se sabe si está enamorado, pero ahí está. Son muy pasionales y de vez en cuando arman escándalo. Real como la vida misma!
4ºA
IGNACIO
La protagonista es asidua del bingo victoria, situado en Conde Aranda 7.
Por si a alguien le interesa, abren de diez de la mañana a diez de la noche. https://g.co/kgs/cki8FUE
1ºA LA NUEVA ETAPA
1º- A. LA NUEVA ETAPA
Soy mujer, madre y viuda. Vivo en un pueblecito llamado Quebradero situado en la provincia de la Inocencia, pero como después del fallecimiento de mi marido mi estado de ánimo se arrastraba más que otra cosa, mi hija se ha empeñado en que vaya a vivir a la ciudad, al menos los inviernos. Concretamente a Zaragoza, que es donde ella vive.
En realidad, no estoy convencida. Es un gran esfuerzo sólo pensar en tener que adaptarme a la velocidad de una ciudad. Los coches, los ruidos, las prisas, la contaminación, y qué decir de tener que vivir en el hueco de un edificio con más huecos todavía, donde vivirán otras personas, familias… Yo que estoy acostumbrada a la tranquilidad de Quebradero, la verdad, no sé cómo resultará eso.
De momento he quedado con mi hija en que lo mejor es que alquilemos un pisito cerca de su casa. Así en cualquier momento tenemos fácil estar juntas, y en caso de necesitarnos, todo resultará más sencillo. Yo no quiero ser una carga porque ni mi condición física ni mi edad corresponden con un lastre, y tampoco mi carácter, sea dicho de paso.
Ahora estamos en el punto de decidir entre dos pisos que por zona convendrían. Uno en avenida César Augusto, y el otro en Conde Aranda; calles muy próximas.
El caso es que acabamos de ver el piso de avenida César Augusto; un pisito mono y recogido, pero al que le falta luz; y eso sí que, viniendo del pueblo, lo echaría mucho en falta. Así que depositamos nuestras esperanzas en el de Conde Aranda.
En una hora habíamos quedado con el propietario, por lo que nos acercamos al mercado central para hacer tiempo y comprar alguna cosa que pudiéramos necesitar. Este mercado me encanta, es precioso, ¡y tiene un montón de puestos con todo tipo de géneros!, además de una clientela de lo más variada.
Bueno, ya vamos camino del pisito de Conde Aranda. Estoy un poco nerviosa porque si no me gustara no tendría más posibilidades en esa zona, y la proximidad con mi hija es importante.
Cuando llegamos al portal nos está esperando, para nuestra sorpresa, no el dueño sino el conserje. Se presenta como Remigio, conserje de la comunidad de vecinos y persona de confianza del propietario del piso en el que estamos interesadas. Él va a ser quien nos lo enseñe y nos responda a las dudas que puedan surgir. Subimos a la primera planta. Parece ser que hay dos pisos por rellano. El nuestro, (bueno, ya veremos) es el A. Cuando Remigio abre la puerta, la primera impresión es muy buena. Tiene mucha luz y me hace sentir una calidez inesperada. La entrada es pequeña. Al principio del pasillo a mano izquierda hay una habitación que da a Conde Aranda. Me pone muy contenta porque además tiene un silloncito delante de la ventana en el que me acabo de sentar y me hace sentir como si llevara ahí toda la vida. Puedo ver a la gente por la calle, entradas y salidas de los comercios, y hasta a personas, que supongo, viven en este mismo edificio, porque se ve un cierto trasiego de gente entrando y saliendo del portal. Me fijo en que salen dos señoras, una de ellas vestida un poco hippy. Bueno, que le estoy cogiendo gusto a esto y tengo a mi hija mirándome con cara de: ¡venga mamá! y al tal Remigio con la de: ¡señora que es para hoy! No había visto el resto, pero lo tenía decidido; ese piso era el mío.
Y llegó el día del traslado. Cogimos un par de maletas, que son con las que llegué de Quebradero, y después de atravesar el umbral dije en voz alta y alegre: ¡ésta es mi casa!
En estas que se abrió la puerta de enfrente y apareció, precisamente, una de las dos señoras que vi desde la ventana el primer día, la que tenía un aire hippy, diciendo: Aayy perdón creía que llamaban a la puerta. Y yo, que soy muy sociable, todo sea dicho de paso, enseguida le dije: soy la nueva vecina, me llamo Lucía, estoy de alquiler, y ella es mi hija Regina. Rápidamente, y contenta por el saludo, ella dijo: yo soy Olivia y aquí vivimos, mi hermana Berta y yo. Llevamos muchos años en esta comunidad de Conde Aranda, y ya verá como no tendrá tiempo para aburrirse. La verdad es que no le di importancia al comentario, pero algún tiempo después, lo pude entender…
¡¡Vamos a publicar un libro!!
Cada uno de nosotros tiene que escribir un relato.
La duración aproximada sería entre un mínimo de mil palabras y un máximo de dos mil palabras. El abanico es amplio para que cada uno esté cómodo con la idea que se le ocurra.
Contaremos con fotos de la fachada y de otros elementos de la finca generadas por inteligencia artificial.
Cada historia es independiente. Unas pueden ser románticas, otras de misterio, realismo sucio, de miedo, pero respetando una cierta unidad de tiempo y localización geográfica.
En el mes de julio tenemos que intentar colgar en el grupo de wasap un resumen de quince líneas de nuestro relato, para que cada uno sepa de qué van las historias de los demás y así poder relacionar las historias.
En verano escribimos cada uno nuestro relato.
Los iremos leyendo entre septiembre y octubre. Los repasamos para introducir elementos comunes.
Haremos un solo documento al que daremos un formato común y pasaremos el texto por un corrector ortográfico potente. Y haremos una autoedición en Amazon.
Hay que pensar un título. De momento le llamaremos 13 rue del percebe, pero lo cambiaremos.
Todos los relatos tendrán algunas características comunes:
- Las historias se desarrollan en una finca de Zaragoza antigua, rehabilitada, situada en la zona de Conde Aranda.
- La finca es de seis pisos y tiene trece viviendas, dos por piso más la vivienda del portero (el ático) que está alquilada por la comunidad.
- Las historias se producen en torno al verano del año 2025 aunque se pueden referir a cosas pasadas.
- En la finca hay un portero contratado ocho horas al día que se llama Remigio. Hay garita de portero en el patio de entrada. Tenemos fotos de Remigio
- La finca cuenta con un ascensor antiguo.
- Los pisos tienen tanto ventanas como balcones, unos dan al exterior (tenemos que decidir cómo va a ser la calle que se ve) y otros al interior, que va a ser un patio de luces por el que los vecinos puedan interactuar entre ellos.
- Los dos primeros cuentan con una terracita interior que es donde da el patio de luces. Se ruega a los vecinos de los pisos superiores, no tiren colillas u otro tipo de basura.
- Los pisos son de unos 100 m2. La disposición en principio sería a gusto del propietario, pues al ser un edificio antiguo, el piso ha podido pasar por mil reformas.
- Los habitantes de los pisos, no tienen por que ser los propietarios, pueden ser alquilados, prestados o incluso okupas... (no estoy dando ideas)
Los pisos asignados por sorteo ante notario son:
1º A Mila 1º B Nati
2º A Javier 2º B José Antonio
3º A Ana 3º B Paco
4º A Ignacio 4º B Mari Carmen
5º A Caridad 5º B María Jesús
6º A Chusa 6º B Bárbara
Ático Raquel
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Cada uno de nosotros tiene que escribir un relato. La duración aproximada sería entre un mínimo de mil palabras y un máximo de dos mil pala...
